PROTECCIONES Y ARMAS DEFENSIVAS
Bienvenidos compañeros a la última clase del primer curso de la asignatura de Artes Guerreras. Hoy afrontaremos una parte del equipamiento vital para el combate; las armas defensivas y las protecciones. Si bien uno acostumbra a pensar más en las armas ofensivas, creo que no podría terminar este curso sin hacer esta clase de hoy. Sin duda es importante eliminar al enemigo, pero, creo que en el fondo, lo que todos queremos al entrar en un combate es que el enemigo no acabe con nosotros, y a menudo dependemos de las armas defensivas y las protecciones para este fin, y de eso hablaremos hoy.
Parte I: Introducción.
Diferencia Entre Protección Y Arma Defensiva.
Sé que para todos ésta diferencia es muy simple. Una protección es una prenda que nos ponemos y que está diseñada para que si el arma del enemigo nos alcanza ésta no nos haga daño, o haga el menos posible. En definitiva una protección sirve para absorber el daño que nos causan las armas del enemigo.
Por el contrario, un arma defensiva es un objeto destinado, principalmente a evitar que las armas del enemigo nos alcancen. Sirven para detener o desviar los ataques de nuestros rivales. De tal forma que un escudo es un arma defensiva, mientras que unas grebas serían una protección.
Entiendo que la mayoría ya tenía clara esta diferenciación, pero seguramente pocos de vosotros os hayáis parado a pensar en ello. A menudo todo el equipo que no tiene como finalidad básica el ataque se mete en el mismo saco, y sin duda hay grandes diferencias. En esta introducción quería resaltar la más básica y tal vez la más importante; la función de unas y de otras difiere, esto implica que prácticamente todo entre ellas va a diferir.
Parte II: Armas Defensivas. Escudos, Dagas,
Hachas, Espadas Cortas,…
Como decía en la introducción, las armas defensivas son aquellas cuya función principal es evitar que las armas de nuestros rivales nos golpeen.
Cuando uno piensa en un objeto, que sirva para evitar que nos golpeen, la imagen de un escudo acude directamente a nuestra cabeza, aunque seguramente alguno de vosotros nunca lo habría considerado un arma, y tal vez incluso estéis en desacuerdo conmigo al colocarlo en esta categoría. Bueno, las diferencias de opinión siempre son interesantes, aunque os recuerdo que un arma es un “instrumento, medio o máquina destinado a atacar o a defenderse”[1]
Otros no tendréis claro que un hacha, una espada corta o incluso una daga sean armas defensivas. Bueno, no es que necesariamente lo sean, pero su uso puede hacer que así ocurra.
A ver si consigo explicarme; en la clase anterior sobre armas arrojadizas la clasificación la hacíamos según el diseño del arma, si habían sido diseñadas específicamente para su uso, o por adaptación, etc., sin embargo, en esta clase la base de la clasificación es su uso. Podría subclasificar las armas defensivas también según su diseño, pero creo que es excesivo, y de hecho al explicar cada arma haré mención a ello.
La cuestión es que todas estas armas son utilizadas específicamente como armas defensivas por algunos guerreros y de esa manera las estudiaremos.
No sé si me he explicado bien pero espero que según avance la clase quede más claro. Sin más paso a analizar las diversas armas defensivas que he citado en el título de esta segunda parte.
Escudos:
Como he dicho el escudo puede ser la más característica de las armas defensivas. Múltiples han sido las formas y los materiales así como los tamaños. Cuero, madera y metal, pasando por la combinación de varios o todos estos tres elementos. Circulares, rectangulares, triangulares, en forma de cometa,….Escudos ínfimos de sólo una cuarta de diámetro hasta grandes escudos detrás de los que esconderse completamente quien lo lleva.
El uso del escudo parece simple; debes interponerlo entre el arma de tu rival y tú, dependiendo de su tamaño y de su material podrás hacerlo más o menos vez y con mayor o menor dificultad.
Los escudos pequeños permiten a quien los portan moverse con agilidad, aunque dan poca defensa. Útil para hábiles luchadores que cuentan más con la esquiva que con el escudo, y con y contra armas rápidas. Me explico un escudo pequeño recibirá sin problema los golpes de una daga, aunque seguramente sirva de poca ayuda contra un mandoble o un mangual.
Les escudos intermedios tienden a pesar más pero ofrecen una mayor protección. Necesarios si nuestros enemigos tienen algún tipo de armas de proyectil o si estamos dispuestos a entrar en una lucha cuerpo a cuerpo que conlleve defender múltiples golpes usando nuestro escudo. El punto intermedio le da quizás las mayores ventajas, y sobretodo los menores inconvenientes.
Los escudos de mayor tamaño permiten defender la mayoría del cuerpo sin falta de realizar grandes movimientos, lo cual hace que sea muy complejo para nuestros rivales el golpearnos. Muy útiles especialmente usados en formaciones cerradas, donde además de protegernos a nosotros protegerán a nuestros compañeros. Su problema, obviamente es el peso, sobretodo si es metálico.
Los materiales, además de en el peso del escudo influyen en la cantidad de golpes que pueden recibir antes de quedar inservibles. Un escudo de cuero aguantará pocos golpes, y uno de madera irá bien, salvo que te enfrentes contra hachas, o mazas, o mandobles….Los metálicos pueden aguantar casi cualquier golpe, pero claro su peso es un problema, al igual de que fabricarlos es más costoso y lento.
En cuanto a la forma, para los infantes cualquiera es válida, es una cuestión tal vez de gusto o preferencia, para la caballería ya es algo diferente. Los escudos rectangulares estorban mucho al jinete, ya que es muy fácil que choquen con la montura y creo q ninguno en su sano juicio los usaría salvo que estuviera desesperado. Los circulares suponen problemas, pero no tanto, sin duda los triangulares mejoran la situación aunque los de forma de cometa se han diseñado casi específicamente para la caballería, protegiendo al jinete y evitando que choque contra la montura y genere problemas.
Hachas y Espadas:
Usar un segundo arma para defenderse es algo que se ha hecho casi desde el principio de las guerras. La habilidad de los elfos les permitió usar dos armas largas, y atacar y defenderse con ambas, aunque desarrollar bien esa técnica es muy complejo, por lo que pronto dejó de usarse, salvo por los más osados o los más hábiles. Los enanos han desarrollado su propia forma luchando con dos hachas o dos martillos o picos. Muchos han creído que esta raza era poco hábil para la lucha, debido tal vez a que sus armas tienden a basarse en la fuerza, pero nada más lejos de la realidad. La precisión necesaria para forjar el metal o trabajar la piedra es la misma que se necesita para manejar con soltura las difíciles técnicas que se usan al manejar dos armas largas, y muchos son los enanos que lo hacen. Hay que tener en cuenta que los enanos son muy tozudos, y muchos lo han conseguido por pura fuerza de voluntad y largas horas de entrenamiento.
Usar dos armas largas tiene muchas ventajas, ya que ambas pasan de ser armas ofensivas a armas defensivas y viceversa, y permiten transmitir tanta fuerza al ataque como a la defensa, pero como ya he dicho la complejidad es extrema y de ahí que muchos hábiles guerreros opten por usar la daga en lugar de una segunda espada.
Lo normal de todas maneras es que el arma usada con la “mano mala” sea más ligera y algo más corta y se use principalmente para la defensa.
Dagas:
Fuera de los escudos, las dagas son las armas defensivas que más se han usado. Como ya he dicho usar dos armas largas es muy complejo, y el uso de la daga en su lugar simplifica un tanto las cosas. No nos engañemos, detener correctamente un ataque con una daga no es nada sencillo, y sólo guerreros expertos, o especialmente diestros pueden optar por esta arma defensiva. Al igual que el uso de las dos espadas, la daga permite tener dos armas para atacar, lo que es sin duda una gran ventaja, aunque yo recomendaría mucho entrenamiento antes de llevar esta técnica el combate real.
Pese a que una daga o un cuchillo pueden usarse sin más para defenderse, aquellos que suelen usarlos han desarrollado unas ligeras variaciones para conseguir lo que se llama una daga de parada, más útil que una daga normal para esta función. Tienden a ser algo más largas y sobretodo más resistentes, y su cruz está diseñada a menudo para trabar el arma del rival.
Parte III: Uso Ofensivo De Las
Armas Defensivas.
Todas las armas defensivas tienen usos ofensivos, desde los escudos hasta las armas improvisadas, pasando obviamente por las dagas, espadas y hachas. Me voy a centrar en dos tipos de uso diferente que yo les encuentro a las armas defensivas; el ataque propiamente dicho y la facilitación del contraataque.
En cuando a los ataques propiamente dichos, es la función ofensiva más obvia, especialmente en cuando a las dagas, espadas y hachas. Lógicamente se puede atacar al rival con estas segundas armas, aprovechando sus virtudes innatas, y la ventaja de combinar el ataque con nuestra arma normal. Lógicamente para el rival será más difícil detener o esquivar dos armas que una sola, y a menudo ocurre que se centran sólo en nuestra arma principal y podemos sorprender con la otra. Sin duda el uso de dos armas con fines ofensivos es demoledor contra cualquier defensa en las luchas individuales, aunque estando en formación pierde mucha efectividad, y os recuerdo la gran dificultad que conlleva. Ahora muchos estaréis pensando,…, ¿y qué pasa con los escudos?”Pues sí compañeros, los escudo pueden servir para atacar muy eficazmente, sobretodo porque a menudo nuestros rivales no esperan que nuestro escudo les golpee. Y pensadlo bien, un escudo que os golpea con fuerza en la cara seguramente os aturda el tiempo necesario como para que os puedan golpear con el arma ofensiva. No lo olvidéis ¡cuidado con los escudos!!
La otra opción es la facilitación del contraataque. Esto se basa en una defensa fuerte, y en la propiedad de golpear las armas enemigas. A ver si consigo explicarlo. Muchos ven la defensa con un arma defensiva como algo muy pasivo, “yo pongo el escudo en medio de la trayectoria y punto”. Es sin duda una opción, que nuestro rival golpee nuestra arma defensiva,…, pero no es la única. Podemos darle la vuelta a la tortilla y golpear con nuestra arma defensiva el ataque del arma del rival. “Cuando viene su ataque avanzo mi escudo/hacha/espada (las dagas no son muy propias para esto) y golpeo con fuerza el arma que venía a atacarme”. Este tipo de defensa requiere práctica coordinación y fuerza, pero si se consigue hacer, es probable que desequilibre al enemigo, dándonos tiempo para rematarlo con un veloz contragolpe, y de no conseguir rematarlo le habremos metido el miedo en el cuerpo, y eso siempre es útil.
Parte IV: Uso Defensivo De Las
Armas Ofensivas.
Cuando usamos una única arma ofensiva, sin ningún tipo de armas defensivas nos quedan dos opciones a la hora de evitar los golpes rivales, esquivarlos o detenerlos con nuestra arma ofensiva. Sin duda no usar armas defensivas complica el tema de defenderse, pero uno no puede dedicarse únicamente a atacar.
Esta situación se da generalmente cuando usamos grandes armas a dos manos. Estas armas no están pensadas para que defendamos con ellas, y si bien podemos usarlas para este fin dan muchos problemas, sobretodo debido a que son lentas. Mi consejo en este caso es que intentéis mantenerlas frente al rival, si este usa armas más cortas de tal forma que la distancia entre él y vosotros la marque vuestra arma, estando así el a “tiro” de vuestros ataques y vosotros demasiado lejos para que él os golpee, llevando así la iniciativa del combate. Cuando el rival tenga también armas largas recomiendo sin dudarlo la esquiva y el contragolpe aprovechando el desequilibrio que siempre conlleva atacar con un arma de este tamaño. Si queréis hacer defensas intentad anticiparos, detener su arma al poco de iniciar su ataque aprovechando la larga distancia.
Cuando uséis un arma defensiva y un arma ofensiva, no debéis olvidar que al igual que la defensiva sirve para atacar, la ofensiva sirve para defender. Hacedlo con fuerza y buscad desequilibrarlo, aprovechando que es vuestra arma con la que sois más hábiles e intentad contraatacar con vuestra arma defensiva.
Parte V: Tipos De Protección:
Cascos, Cotas, Brazales, Grebas.
Cascos: Con esta denominación hablaremos tanto de los cascos como de sus hermanos mayores los yelmos; en definitiva, las protecciones específicas de la cabeza. Creo que para todos puede ser obvia la importancia de proteger la cabeza de los golpes de los rivales, ya que estos tienden a ser mortales. Aun en el caso de que no nos maten pueden incapacitarnos, o dejarnos aturdidos, por lo que pueden ser el preámbulo del golpe mortal.
Algunos cascos son poco más que gorros de cuero, mientras que hay yelmos complejos que envuelven todo el cráneo y protegen también la cara. Entre unos y otros hay tantos tipos diseño como ideas han tenido los diversos herreros. En cuanto a los materiales utilizados, cuero, cuero reforzado con metal, y diversas combinaciones de metales han formado cascos y yelmos.
A los cascos básicos se les han ido añadiendo protecciones para el rostro, defendiendo la frente, la nariz y las mejillas, y terminando con protecciones completas como decíamos antes.
El problema de proteger tanto la cara es que a menudo se pierde visión, sobretodo periférica y eso hace que el guerrero pueda recibir algún golpe desde un lateral que no ha visto.
Muchas veces los diseños de los
yelmos han buscado impresionar o amedrentar al rival, de este estilo quiero destacar
las máscaras que los enanos portaban en
Cotas: Las cotas defienden el tronco, donde se encuentran la inmensa mayoría de los órganos vitales y uno de los blancos más grandes a la hora de apuntar por parte del rival.
Al igual que los escudos son el arma defensiva más característica, las cotas son la protección por excelencia. Muchos pueblos han dejado de lado la mayoría de las protecciones en pro de una mayor movilidad, sin embargo, muy pocos son los que no han usado cotas, aunque sólo sea sencillas cotas de cuero.
Las cotas de cuero son las más sencillas, las que menor protección ofrecen, y las que mayor movilidad permiten. Los elfos silvanos son los que más se han especializado en este tipo de protección, que les permite moverse ágilmente entre los árboles, trepar y descender e ir rápidamente entre el bosque sin que sus rivales les detecten. Sin embargo no es exclusiva de ellos ya que muchos hombres las han usado, y a menudo es elegida por aquellos que van a hacer viajes y no quieren cargar con cotas más pesadas.
Las cotas de cuero con refuerzos son una versión más fuerte de la anterior. Se le añaden placas metálicas a una cota de cuero para reforzar puntos específicos. Es algo suficientemente sencillo como para poder hacerlo uno mismo, o para que nos lo pueden hacer a nuestro gusto. Pesan más que las de cuero simple, y los remaches metálicos pueden hacer ruido por lo que pierden parte de las propiedades para las luchas en los bosques, pero a cambio ofrecen mayor protección. Los humanos son los que más han usado este tipo de protección. Muchos mercenarios y hombres de armas, e incluso salteadores tienden a elegirlas por su versatilidad.
Las cotas de malla metálica son la especialidad de los enanos desde los días antiguos. Su maestría en esta labor nunca ha tenido igual, y las cotas que forjaron en mithril son verdaderas obras de arte. Desde mi punto de vista no hay cota que pueda igualar una de estas cotas de fuertes aros de mithril. (Conste que no me refiero a una fina camisa como la que consiguió Bilbo, sino las más grandes que hacían específicamente para la lucha).
Los noldor e incluso los sindar las usaron en las guerras de antaño, al igual que los hombres e incluso los orcos tendían a ir vestidos con malla para protegerse, aunque sin duda con diversos maestría en su creación.
La malla metálica protege en general de casi cualquier golpe, pero debe estar trenzada muy unida para detener las armas punzantes, como las flechas o los estoques, y tienen problemas con las armas contundentes ya que no absorben bien el golpe. Camisas gruesas como refuerzo por debajo de la cota se usan a menudo para evitar que los golpes hagan que se nos claven los aros en la piel. Pero sin duda contra lo que son idóneas es contra las armas de filo, que suelen rechazar sin graves problemas.
Su problema sin duda es el peso que, sobretodo dependiendo del metal con el que se forjaron.
Las cotas de placas. La mayor protección que hasta ahora se ha creado. Placas de metal acopladas de tal forma que protejan lo máximo posible, evitando dejar huecos entre ellas. Algunos de los noldor de la primera edad las usaron por primera vez, aunque pocos. Muy caras y lentas de producir, muy pesadas y además impiden mucho el movimiento de quienes las usan. Demasiados problemas tal vez para la ventaja de la gran protección que proporcionan. Picos y alabardas parecen pensados para atravesar estar corazas, pero, las armas de filo y de punta tienen poco que hacer contra ellas. Sin duda dan un estilo más marcial a quien las porta, y tal vez por eso han sido usadas entre tropas de élite, sobretodo entre los descendientes de Elros. Aunque algunos enanos las han usado, esta coraza no es habitual en ellos.
Grebas: Bajo este nombre genérico entrarán todas las diversas protecciones encargadas de proteger las piernas.
Un soldado que no puede andar es un soldado que no puede luchar, además un golpe en la zona del muslo tiene unas altas probabilidades de generar una gran hemorragia que nos lleve a desangrarnos, y, un guerrero sin sangre,..., tampoco puede luchar (salvo contadas excepciones;J). Así que aunque algunos seguramente no hayáis pensado en ello, protegeros las piernas es vital, y las grebas lo hacen. El problema que tienen es que, como todas las protecciones, limitan la movilidad.
Ha habido a lo largo de la historia múltiples diseños y se han usado muy diversos materiales y formas. Sin embargo las más usadas son las grebas de cota de malla, y las grebas de cuero. Las de cota de malla son sin duda más resistentes, capaces de rechazar la mayoría de los golpes, aunque son pesadas e incómodas. Las de cuero por su parte pueden molestar poco más que unos pantalones aunque, corremos el riesgo de que algún golpe poderoso nos haga estragos.
Como en las demás protecciones, nuestro estilo de lucha y nuestros rivales deberían marcar el tipo de greba elegida.
Brazales: Los brazos son los que portan las armas, por lo que es un punto que si bien no contiene ningún órgano vital, perderlos, o perder la capacidad de utilizarlos, conlleva el final del combate por nuestra parte, así que protegerlos es de vital importancia, y para ello están los brazales. Como siempre el problema de estas protecciones está en la limitación de movilidad, y siendo los brazos los que portan las armas, esto va a marcan en gran medida la elección del tipo de brazal. (Para que conste cuando hablo de brazales, me refiero a las protecciones que cubren tanto el brazo como el antebrazo yendo desde el hombro a la muñeca)
Diferenciaré tres tipos de brazales, aunque sin duda se han usado más.
Primero el brazal de cuero. Aquellos que basen su estilo de lucha en la agilidad de sus golpes y en la velocidad de los mismos, deberán ir sin brazales o llevarlos de cuero, ya que de otra manera perderán mucho de su forma de lucha. Estas protecciones a menudo son rechazadas ya que no compensa la escasa protección que conllevan. A veces estos brazales de cuero se reducen protegiendo sólo el antebrazo, siendo poco más que una muñequera amplia.
Segundo, el brazal de cota de malla. En este caso ventajoso sobre el brazal de cuero ya que proporcionalmente a la protección que presta, quita poca movilidad. Su principal problema es el peso. Debemos tener unos brazos fuertes para descargar mandobles un largo periodo de tiempo teniéndolos enfundados en cota de malla.
Tercero, el brazal de láminas de metal. Es la protección más poderosa, pero también es la que menor movilidad permite. No podremos usarlo si queremos blandir armas con grandes trayectorias, sin embargo son muy útiles si nuestra lucha se adapta a gestos más cortos. Pienso ahora por ejemplo en un ejército fuertemente acorazado, con grandes escudos y armas puntiagudas (como lanzas o espadas pensadas para atacar con la punta) en una apretada formación cerrada, desde la que hacen sólo pequeños movimientos con los brazos. Creo que en casos como este, el tener especialmente fortificados los brazos puede ser muy útil.
Parte VI: Armas Defensivas
Improvisadas.
El caso de Thorin Escudo de Roble es el más famoso pero no precisamente el único de uso de armas defensivas improvisadas. Como bien sabéis Thorin, viéndose sin escudo usó una gruesa rama de roble para la defensa, y de ahí le llegó este apodo.
Las ramas pueden ser el material más usado para estas armas defensivas improvisadas, si se lucha en el campo, pero tal vez donde han aparecido más armas improvisadas es en las peleas de taberna. Mesas, sillas, cualquier cosa que se os ocurra puede servir para la defensa y puede ser la diferencia entre la victoria y la derrota. Esos sí, estas armas improvisadas tienden a romperse, y entonces dejan de hacer su labor,…, pero si nos han protegido al menos una vez,…
"Vale más un ejército de ciertos
conducidos por un león, que un ejército de leones conducido por un ciervo"
TAREAS
1.- ¿Qué protecciones elegirías para ti (tu personaje) y por qué? ¿Usarías además armas defensivas? ¿Cuales?
2.- ¿Cuál es la mejor forma de evitar recibir daños en un combate?
3.- ¿Qué crees que hay que tener en cuenta para elegir las protecciones y las armas defensivas?
4.-Hoy voy a volver a poneros un supuesto:
Supongamos que tienes a tu mando un batallón de fuertes hombres de Minas Tirith. Tienes a tu disposición todas las protecciones y armas defensivas que quieras. Lo que tienes que responder es ¿con qué protecciones y con qué armas defensivas les equiparías si fueran a enfrentarse a:
a.-Un batallón de arqueros?
b.-Un batallón de enanos armados con grandes hachas?
c.-Un grupo desordenado de orcos armados con cimitarras y escudos?
d.-Un grupo de elfos silvanos armados con largos cuchillos?
e.-Un batallón de caballería rohirrim?
Si queréis añadir las armas ofensivas que les daríais en cada caso y la formación con la que lucharíais, pues mejor.