SEGUNDA CLASE: EL GRAN VIAJE Y LAS RAZAS DE LOS
ELFOS
Muy
bien en la clase anterior hablamos de las primeras edades, del despertar de los
elfos y de la gran guerra que se realizó en el norte y que terminó con Melkor
encadenado y llevado al Reino Bendecido, y con Utumno
destruida hasta sus cimientos.
Melkor
fue condenado a pasar tres edades del Valar en cautiverio en las estancias de
Mandos. Luego de esas tres edades sería juzgado.
Llegó
el momento de volver a pensar en los elfos. Los elfos poco supieron de la
guerra que se libró en el norte. Solo sintieron como la tierra era desgarrada
como llovían piedras y caían relámpagos, y la verdad, tuvieron miedo, pues
conocieron a los Valar en pie de Guerra y su estampa era fuerte y dura, y les
atemorizó.
Los Valar discutieron qué debían
hacer con los elfos, y tras mucho deliberar pensaron que lo mejor para ellos
era que fueran a alojarse al reino bendecido donde los Valar podrían cuidarlos.
Pero muchos de los Valar estaban en contra de esta
opción, entre ellos Ulmo, y pensaban que los elfos deberían ser libres para
habitar en la Tierra Media. Sin embargo su opinión no prevaleció. Y así
decidieron que Oromë fuera enviado a los elfos para guiarlos hasta la costa
occidental de la Tierra Media. Sin embargo los elfos titubearon, ya que, como
se dijo antes, estaban asustados de la furia y la ira de los
Valar. Así Oromë escogió a tres embajadores que irían con él a Valinor
para hablar en nombre de los Quendi. Ellos fueron Ingwë, Finwë y Elwë. Una vez allí la luz y el esplendor de Valinor los
dejó plenamente convencidos. Cuando volvieron a Cuiviénen
aconsejaron a su pueblo que escuchara la llamada de los Valar.
Aquí
se produjo la primera división entre los Eldar, ya que el pueblo de Ingwë, y la mayor parte del de Finwë y el de Elwë siguieron el llamamiento, y a estos se les conoció
luego como los Eldar, sin embargo, muchos rechazaron el llamamiento, y se los
conoció como los Avari, los renuentes.
En
la marcha, el grupo más reducido pero el primero era el pueblo de Ingwë, el más alto de los señores elfos. Su pueblo fue
llamado los Vanyar, son los elfos Hermosos, los “bienamados de Manwë y Varda”.
Luego
iban los Noldor, “un nombre de sabiduría”. El pueblo de Finge, los Elfos
Profundos, amigos de Aulë. Mucho renombre alcanzaron pues mucho fue lo que
pelearon contra el enemigo.
Por
último iba la mayor de las huestes élficas, los Teleri. Ellos se demoraron en el camino, y muchos se fueron
quedando atrás, y así no todos llegaron a las costas de Aman. Adoran el agua
por encima de todo, y se les conoce como los Elfos del Mar, los Falamari. Tenían dos señores, de lo numerosos que eran, Elwë, Singollo (que significa mantogrís) y Olwë, que eran
hermanos.
A
todos los que llegaron a Aman, se les llama los Calaquendi,
los Elfos de la Luz. Sin embargo a los que se quedaron a mitad de camino y no
llegaron a ver al Luz de los Árboles se les llamó los Umanyar.
Y así se dio una nueva división, y estuvieron los moriquendi,
que fueron los Avari, y los Úmanyar
en contraposición de los Calaquendi.
El
viaje fue transcurriendo. Oromë a la cabeza. Sin embargo de vez en cuando Oromë
se iba a atender sus asuntos y entonces los Eldar se detenían y moraban allí
donde estuvieran. Sobretodo los Teleri que avanzaban más lentamente que los
demás. Así se dio que cuando llegaron a las orillas del Anduin,
se detuvieron, y se produjo la primera de las divisiones que dieron origen a
los Úmanyar. Por que allí, uno de los caudillos del
grupo de Olwë, llamado Lenwë,
se separó, y guió a su gente hacia el sur, y ellos fueron los Nandor, los primeros entre los Úmanyar.
Más tarde, Denethor, hijo de Lenwë
condujo a parte de su pueblo, sobre las montañas hasta Beleriand. Allí se los
llamó los Laiquendi, los elfos verdes. Vivían entre
los árboles, en los bosques, y no edificaban ciudades. Eran quienes más
protegían a los olvar junto con los pastores de
árboles. Hacían grandiosas canciones, tan bellas, que los Noldor posteriormente
pusieron a sus tierras el nombre de Lindon “tierra de
la canción”.
La
separación en las filas de los Teleri ocurrió porque éstos se detuvieron mucho
tiempo en las orillas de este río. Los Noldor y los Vanyar ya habían cruzado
las montañas, pero los Teleri no, y al encontrarse solos tuvieron miedo. Sin
embargo al fin acabaron por cruzar, sobretodo por la fuerza de su líder, Elwë, que extrañaba a su gran amigo Finwë. Al fin los
Teleri llegaron a Beleriand y se asentaron en esa preciosa tierra que ahora
yace bajo el mar.
Los
demás elfos llevaban ya un tiempo disfrutando de sus bosques y sus praderas, y
sobretodo del mar que bañaba sus costas. Mucho se demoraron allí los primeros
nacidos, y mucho disfrutaron de esa estancia. Los pueblos vivían allí dispersos
ya que no existían peligros, y Elwë realizaba muchos
viajes sólo por los bosques hasta para llegar al campamento de su amigo Finwë.
En uno de esos viajes sucedió algo inesperado que cambiaría el curso de la
historia. Mientras caminaba solo por los bosques escuchó el canto de los
ruiseñores y lo siguió hasta perderse en el bosque:
Él
siguió el canto, y al fin llegó a un claro abierto a las estrellas y allí se
encontraba Melian, y desde la oscuridad vio en ella
la luz de Aman.
Elwë abnegado de amor y sin
decir una palabra se le acercó y la cogió de la mano y un encantamiento los
envolvió, y ambos quedaron al margen del tiempo, y mucho fue lo que así
hablaron y el amor surgió entre ellos, y de ese amor nacieron grandes héroes,
por que Elwë era un gran señor de los elfos, pero Melian era una Maia, vivía en los
jardines de Lorien, y no había nadie allí más hermosa. Ella siempre estaba
rodeada de ruiseñores, y fue ella quien les enseñó a cantar. Cuando las luces
se mezclaban, Melian cantaba en Lorien,
y todo en Aman se detenía para escucharla. Pero al fin abandonó Lorien y se fue
hacia Beleriand. Ya que como su señora, Yavanna no había olvidado la Tierra
Media, y aun le era muy preciada y junto con ella todos los seres que crecían,
vivían y morían allá alejados de Valinor y de los Valar.
Elwë desapareció pues de las crónicas durante mucho
tiempo y no volvió a ver la Luz de los Árboles y la belleza de Valinor que le
había inspirado a hacer el viaje y a arrastrar a su pueblo con él,..., y ya
nunca mas vería a su queridísimo amigo,..., casi hermano, Finwë, hasta que se
encontraron en las estancias de Mandos,..., pero eso es otra historia.
El
pueblo de Elwë buscó a su líder mucho tiempo,
demorándose en la Tierra media mientras el resto de los elfos seguían hacia
Valinor y otra vez fueron los Vanyar los primeros y los Noldor se retrasaron,
ya que como se ha dicho alta era la estima que existía entre Finwë y Elwë y el líder de los
Noldor no quería irse sin su amigo, mas al final los Noldor también se fueron y
los Teleri volvieron a quedarse solos y además ahora habían perdido a su
principal guía. Olwë quedó pues como único señor de
los Teleri pueblo que ya había mermado a causa de las divisiones que había
tenido pero que aun así seguía siendo el mayor de los pueblos élficos. Ninguno quería abandonar a Elwë
y menos que nadie su hermano Olwë, sin embargo no
pudieron encontrarle y al final Olwë se vio obligado
a continuar el viaje y al fin los Teleri llegaron a las costas de
Beleriand,..., y el mar entró en su corazón y creció en ellos un amor con el
que solo el de los Noldor o los enanos por las joyas de su creación, puede rivalizar.
Encontraron
un nuevo problema ya que los Noldor y los Vanyar habían sido transportados a
Valinor por un método peculiar ya que Ulmo arrancó una isla que durante mucho
tiempo se había levantado en solitario en medio del mar, lejos de ambas costas
desde los tumultos de la caída de Illuin y la llevó
como un gran navío y la anclo en la Bahía de Balar como cuentan las crónicas.
Los Noldor y los Vanyar viajaron en ella hasta Valinor y allí fueron
bienvenidos. Pero ellos,..., los Teleri se habían vuelto a quedar atrás y allí
estuvieron largo tiempo y Ossë les visitó y les
instruyó y de él aprendieron las ciencias y la música del mar y así los Teleri
se contaron siempre entre los mejores cantores de todos los Hijos de Ilúvatar.
Transcurrieron los años y al fin Ulmo hizo caso del ruego de Finwë y fue de
nuevo en busca de los Teleri,.., pero Ossë convenció
a algunos de q se quedarán con él en la Tierra Media y estos fueron los Falathrim, los Elfos de las Falas, y Círdan,
el Carpintero de Barcos fue señor de todos ellos.
Los
Teleri emprendieron viaje pero cuando se encontraban en la Bahía de Eldamar Ossë pidió a Ulmo que
detuviera la isla y los Teleri le apoyaron y Ulmo accedió y allí anclaron la
isla y recibió el nombre de Tol Eressëa.
Permanecieron durante una larga edad pero al fin Ossë
se vio obligado a enseñarles el arte de construir naves y al fin los Teleri
entraron últimos en Aman y allí vivieron y podían si querían ver la Luz de los
Árboles pero habitaban en Alqualondë, el puerto de
los cisnes y desde allí podían contemplar las estrellas.
Sin
embargo muchos fueron los que se negaron a dejar la búsqueda de su señor, Elwë, y así al final
cuando Melian y Elwë
despertaron se convirtieron en reyes de los elfos de Beleriand, y su pueblo
fueron los Sindar, los elfos Grises, y a Elwë se le
conoció como Elu Thingol,
que significa mantogrís, y aunque fuera rey de los
Sindar se le cuenta entre los Calaquendi.
Bueno
eso es todo por esta vez. Recoged y aquí tenéis las tareas. Espero que os haya
resultado interesante la clase.
TAREAS
1.-Al
final de la clase digo que Elwë, Elu Thingol
se cuenta entre los Calaquendi,..., ¿por qué? Razonar
vuestra respuesta.
2.-
¿Cómo clasificarías a Círdan dentro de las divisiones
de los elfos? Justificar la respuesta.
3.-¿Crees que los Valar abandonaron a los Moriquendi
y Avari a su suerte? ¿Por qué?
4.-Consecuentemente
con la respuesta a la pregunta 3 opina: ¿crees que los Valar
actuaron correctamente? ¿Por qué?
5.-¿Crees que la decisión de los Valar de llevar a los elfos a
Valinor fue acertada? Justifica tu respuesta. (Podéis ser malos y criticarlos)