La clase de hoy tratará de las Piedras Videntes, las Palantiri. Largo tiempo olvidadas en la memoria de la gente, su existencia se volvió a hacer patente gracias al crucial papel que jugaron en la Guerra del Anillo.

 

De artesanía Noldor, quizá hechas por Fëanor, son (o eran) esferas perfectas que, al estar inactivas, parecen estar hechas de un cristal de profundo color negro. Las más pequeñas miden unos 30 cm de diámetro, pero algunas, como las Piedras de Osgiliath y Amon Sûl, eran mucho más grandes, y hacía falta más de un hombre para levantarlas. Originalmente, las Piedras se emplazaron en sitios adecuados a su tamaño y sus funciones específicas, sobre bajas mesas redondas de mármol negro en una copa o depresión central, donde en caso de necesidad podía hacérselas girar con la mano. Eran muy pesadas para su tamaño, pero perfectamente pulidas y no se dañaban si por cualquier motivo se caían y rodaban por el suelo.

 

Aunque sin señal externa alguna, tenían polos permanentes, y estaban originalmente emplazadas de manera tal que se mantenían “erguidas”: los diámetros de polo a polo apuntaban al centro de la Tierra, estando el polo permanente inferior en el fondo. Las caras a lo largo de la circunferencia en esta posición eran las caras receptoras, que recibían visiones de fuera. El custodio o vidente que quisiera mirar al oeste, tenía que colocarse en el lado este de la Piedra, y si deseaba mirar hacia el norte, tenía que trasladarse a su izquierda, hacia el sur.

Las piedras menores; las de Orthanc, Ithil, Anor y Annúminas; tenían también una orientación fija original, de modo que, por ejemplo, la cara norte sólo miraba al norte, y girada en cualquier otra dirección no mostraba nada. Si una Piedra quedaba desplazada o perturbada, era posible volverla a su posición original por observación, y resultaba entonces conveniente hacerla girar. Pero cuando se la movía o se caía, como sucedió con la Piedra Orthanc durante la caída de Saruman, no era nada fácil re-acomodarla.

Las Piedras mayores no eran así; si alguien las giraba seguían “viendo” en todas las direcciones, es decir, que si su cara norte miraba hacia el oeste la Palantir seguiría mostrando imágenes del norte, siempre y cuando se mantuviese “erguida”.

 

Sobre lo que pueden o no pueden ver dichas Piedras, sólo unos pocos privilegiados pueden saberlo con certeza, pero parece ser que los muros, montañas, y otros obstáculos opacos podían ser “atravesados” sin ningún problema. Lo único que puede impedir la visión de un Palantir es la oscuridad, por lo que todo aquello que se desea ver con ellas tiene que estar iluminado de alguna forma, ya sea con la luz del sol o con una simple vela.

Así mismo, para poder tener cierto control sobre las visiones mostradas es necesario tener ciertos conocimientos y una fuerte voluntad, si alguien que careciese de preparación las usase, las imágenes que recibiría serían azarosas y no demasiado nítidas. Con una voluntad que la guíe, una Palantir no sólo puede focalizar las visiones, si no también “comunicarse” con otra piedra. Dos personas que se comuniquen mediante las Piedras Videntes no lo harán con palabras, pues no transmitían sonido alguno, en vez de esto la comunicación se establece a través del pensamiento, aunque esto se debe más a las capacidades de los interlocutores que a una cualidad propia de las Palantir, aunque sin duda facilitaban la tarea sobre todo cuando ambas piedras estaban en concordancia.

Al menos dos de la Palantiri tienen características especiales, la primera es la que se ubica en la torre Elostirion sobre el Emyn Beraid custodiada por lo elfos, que sólo mira hacia el mar y con la que es posible divisar Eressëa donde, parece ser, hay una octava Palantir. La otra era la Piedra Maestra de Osgiliath a cuyo custodio le era posible “espiar” las conversaciones que se mantenían entre sus homólogas, cosa que no les era posible hacer al resto.

 

 - Sin duda aún se podría decir mucho más sobre estos objetos, pero me temo que muchos de sus secretos se han perdido, quizá para siempre.

 

 

TAREAS

 

1 - ¿De que forma influyeron las Palantiri en el desenlace de la Guerra del Anillo?

2 - ¿Dónde se encuentran actualmente (principios de la Cuarta Edad) las Piedras Videntes que aun se conservan? ¿Cómo se perdieron el resto?

3 - ¿Qué otros artefactos conoces que ofrezcan (u ofreciesen) “visiones” al que los use o mire? Descríbelos brevemente.