INTRODUCCIÓN AL SINDARIN
CLASE 2
En 1954,
en Cartas:208, Tolkien afirmó que la lengua viva de
los Elfos del Oeste (sindarin o élfico gris) es la que habitualmente
encontramos en ESDLA, especialmente en los nombres. Ésta deriva de un origen que
les es común a ella y al quenya; pero las diferencias fueron
deliberadamente ideadas para darle un carácter lingüístico semejante (que no
idéntico) al galés: "porque encuentro ese carácter muy atractivo en
algunos temples lingüísticos, y porque parece adecuarse al tipo de leyendas e
historias más bien «célticas» que cuentan sus hablantes". Más tarde,
descubrió que "este elemento de la historia ha proporcionado quizá más
placer a muchos lectores que cualquier otra cosa en ella".
Una lengua de sonoridad
galesa o céltica estuvo presente en los mitos de Tolkien desde el principio.
Este lenguaje se llamó originalmente gnómico (Gnomish)
o I·Lam na·Ngoldathon,
"la lengua de los Gnomos (Noldor)". Muchas
palabras gnómicas pueden encontrarse también en los apéndices de LCP1 y LCP2,
pero aunque Tolkien invirtió mucho tiempo y esfuerzo en este lenguaje, fue de
hecho rechazado más tarde. En un documento posterior, Tolkien se refiere al
gnómico como "la lengua élfica que en última
instancia se convertiría en el sindarin" e indica que se encontraba en
"un estado primitivo y desorganizado". Algunos de los conceptos
centrales de la gramática gnómica, en particular determinadas mutaciones
consonancias, se reciclaron luego en el sindarin. Una cierta cantidad de
vocablos gnómicos también sobrevivieron en sindarin, inalterados o en formas
reconocibles. A pesar de esto, el gnómico era en realidad un lenguaje
completamente diferente, si bien poseía un estilo fonético levemente parecido
al del sindarin. Una importante particularidad del sindarin, la metafonía o afección de vocales, aparece reseñada por
primera vez en las gramáticas escritas por Tolkien en los años 20. Pero no fue
hasta los años 30, en las Etimologías,
que surgió de los apuntes de Tolkien un lenguaje realmente parecido al sindarin
de ESDLA. Éste se llamaba, "noldorin", ya
que, como su predecesor gnómico, se concibió como el lenguaje, no de los Sindar, sino de los Noldor, desarrollado
en Valinor. El quenya se pensó en esta etapa sólo
como lengua de los Lindar (más tarde Vanyar). Sólo
mucho más tarde, cuando se empezaban a escribir los Apéndices de ESDLA, Tolkien
abandonó esta idea y transformó el noldorin en
sindarin. Hizo del quenya la lengua nativa tanto de los Vanyar
como de los Noldor, que más tarde simplemente adoptaron
el sindarin cuando llegaron a la Tierra Media. Se "rechazó" que el
lenguaje de sonoridad céltica de los mitos de Tolkien fuese, después de todo,
su propia lengua (aunque en los anales de la Tierra Media, llegaron a ser ciertamente
sus usuarios más prominentes). No se originó en el Reino Bendecido de Valinor, sino que era una lengua indígena de la Tierra
Media.
En la concepción
antigua, los Elfos nativos de Beleriand hablaban una
lengua llamada ilkorin, que de hecho fue
desplazada por el sindarin cuando Tolkien realizó su revisión (Edward Kloczko ha argumentado que algunos elementos del ilkorin fueron conservados como el dialecto
septentrional del sindarin). La decisión de Tolkien de revisar en
esencia la historia del lenguaje de sonoridad céltica de sus mitos fue
probablemente afortunada, haciendo el escenario lingüístico mucho más
plausible: sin duda era difícil imaginar que los Vanyar
y los Noldor pudiesen haber desarrollado dos
lenguajes tan marcadamente distintos como el quenya y el "noldorin", mientras convivían como vecinos en Valinor. Transformando el "noldorin"
en sindarin se solucionó ese problema; ahora las dos ramas del élfico podrían
desarrollarse de manera totalmente independiente durante las largas eras que
sus hablantes vivieron en absoluta separación los unos de los otros.
El "noldorin" de las Etimologías no es exactamente
idéntico al sindarin tal y como éste aparece en ESDLA, ya que Tolkien nunca
dejó de refinar y alterar sus lenguajes inventados. Pero muchas de las
diferencias que separan al "noldorin" del
sindarin de ESDLA son afortunadamente regulares, reajustando Tolkien
algunos detalles de la evolución a partir del élfico primitivo. Por lo tanto,
la mayor parte del material "noldorin"
puede actualizarse con bastante facilidad para concordar con el escenario
lingüístico de ESDLA. Unas cuantas palabras deben ser alteradas sutilmente; por
ejemplo, el diptongo "noldorin" oe debería ser más bien ae
en sindarin. Un ejemplo involucra a Belegoer,
como nombre del Gran Océano; Tolkien cambió más tarde esta forma a Belegaer, y así aparece en el mapa del Silmarillion publicado. Otro cambio tiene que ver
con las consonantes lh- y rh-; allí donde se dan en "noldorin", muchos ejemplos muestran que el sindarin
debería tener en su lugar l- y r- simples. De este modo, podemos
deducir que una palabra "noldorin" como rhoeg ("equivocado") debería ser más bien raeg en sindarin, aunque la última forma no está
registrada en ningún sitio. Se ha sugerido que el "noldorin"
de las Etimologías, con sus diferentes peculiaridades, puede
identificarse con el dialecto "un tanto extraño" del sindarin que los
Noldor hablaban en Gondolin.
De este modo, incluso podríamos justificar que se llamase "noldorin" en lugar de sindarin. Sin embargo, también
es posible que Tolkien hubiera considerado el "noldorin"
totalmente obsoleto en la medida que difería de su posterior visión del
sindarin.
TAREA
Hoy la tarea es muy simple, 3 preguntas las cuales deben responder y entregar en el plazo de 1 mes, antes de publicar la tercera clase. Espero las tareas en mi despacho melthe@elcea.es
(Además, un aviso para la próxima clase, necesito que tengan material para hacer una grabación, micrófono y software de grabación, ya que escucharlos es la única manera de evaluar la fonética, así que preparen el material para la siguiente tarea. No es necesario un gran equipo, un programa simple les servirá).
1.- Confeccione una lista de los hechos, en forma cronológica, que dieron origen al sindarin en su forma final.
2.- Distinga todos los lenguajes primitivos que tuvieron influencia en el desarrollo del sindarin.
3.- Argumente a favor o en contra del cambio de “noldorin” a “sindarin”. (Pueden basarse en aspectos técnicos, lingüísticos, de denominación, geográficos, etc.)